En esta ocasión nos acercamos a conocer uno de los paisajes más singulares en los alrededores de Madrid: las Cárcavas de Valdepeñas de la Sierra, ubicadas en Guadalajara, pero prácticamente en la frontera con Madrid. De hecho nosotros hicimos una ruta a pie de apenas 2,5 km partiendo del Pontón de la Oliva, en una ruta sencilla, aunque con una pendiente bastante dura.
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Pontón de la Oliva
La presa del Pontón de la Oliva está situada al noreste de la Comunidad de Madrid, a pocos kilómetros del pueblo de Patones, el cual se pone hasta arriba los fines de semana, ya que es uno de los pueblos más bonitos de Madrid.
Fue construida en 1851 durante el reinado de Isabel II para llevar el agua de la sierra a la capital y abastecer con agua de calidad a una urbe en auge y crecimiento como era Madrid. Hasta ese momento el agua de la que se abastecía Madrid provenía de construcciones de época medieval:

Se diseño un proyecto consistente en la construcción de una presa en el curso bajo del río Lozoya, escogiendo para ello, una garganta natural situada en el Cerro de la Oliva.
Su construcción se realizó con la mano de obra de 1500 presos de las guerras carlistas, 200 obreros libres y 400 animales.
Sin embargo, el lugar escogido estaba plagado de filtraciones debido al terreno arcilloso del lugar, lo que impedía el correcto funcionamiento del embalse y la retención de sus aguas, es decir, que había fugas y por tanto quedó rápidamente en desuso. Fue sustituido por el embalse de El Villar (1882), localizado varios kilómetros aguas arriba:

Ruta a las Cárcavas

5 KM | 2H | Baja/Media | 270 M. | > 3 años | No | No | No |


Una vez aparcado el coche por la zona del Pontón de la Oliva, ya sea en el parking de arriba de la presa, como en el “parking” de abajo (una vez pasado ésta por un estrecho puente) o en cualquier punto de la cuneta de toda esta zona (en los alrededores del Restaurante La Chopera) vas a tener que tomar la carretera de esta foto de abajo (la foto es de la vuelta).
El camino pica un poco para arriba y la carretera está muy mal, con agujeros, pero podrías incluso subir con el coche y ahorrarte un rato caminando e intentar aparcar en algún sitio que no estorbes:

Después de andar unos minutos vas a ver que la carretera mala sigue en en una curva hacia la izquierda y se te abre un sendero de frente hacia ti. Tienes que coger ese sendero como si te salieras de la curva. De hecho incluso podrías intentar dejar el coche justo ahí, ahorrándote unos 10-15 minutos desde la presa.
Después a los pocos metros, vas a tener que elegir de nuevo entre un sendero a la izquierda y otro a la derecha, de nuevo tienes que coger el de la derecha. La ruta en este punto transcurre llana por un bonito entorno de olivos. En esta foto de abajo, digamos que para ver las cárcavas desde su parte superior vas a tener que subir ese monte que se ve a la izquierda por esa ruta arcillosa que se adivina:

El último desvío que tienes que elegir, si quieres ver las cárcavas desde arriba, es tomar el camino que sube bastante pronunciadamente hacia arriba. Se abriría a tu izquierda, mientras que hay otro camino que seguiría de frente:

En ese punto comienza una dura subida, no muy larga pero bastante intensa. Es la parte más dura de toda la ruta. Recuerda que no hace falta hacerla del tirón, puedes parar todas las veces que quieras y disfrutar de las bonitas vistas:

Cada vez vas viendo más lejos la presa, esta foto está tomada arriba del todo de la cuesta. No es que haya que trepar con las manos ni nada de eso, se sube bien, pero hay mucha pendiente y en un tramo no muy largo se salva un buen desnivel:

Llama la atención la explosión de color verde de toda la vegetación de la zona, principamente brezos y enebros:

Una vez terminada esta dura subida, ya está hecho lo más difícil. A continuación el sendero llanea durante un rato y permite coger fuerzas para afrontar el tramo final:

Además desde aquí hay una panorámica muy bonita de las cárcavas donde el color rojo de las cárcavas contrasta con el verde de los alrededores:


El objetivo ya está muy cerca, sólo falta el último esfuerzo. Tras el llaneo viene un pequeño último repecho final, mucho menos exigente que la subida anterior. ¡Ya casi lo tienes!:

Para que te hagas una idea, tardé exactamente una hora en llegar a las cárcavas partiendo desde unos 200 metros antes de llegar al Pontón de la Oliva, con paradas para descansar y acompañado por una niña de 3 años. Son unos 2,5 km de recorrido, que se pueden hacer en unos 45′ partiendo de la presa.
Cárcavas
Y ahora sí, ya tenemos ante nosotros una de esas maravillas que nos regala la naturaleza. Las cárcavas se forman sobre terrenos arcillosos que son blandos y muy vulnerables a la erosión. En las zonas en las que hay una pendiente elevada, las aguas de lluvia van formando arroyos que siguen la línea de máxima pendiente:



El agua va modelando de forma rápida el terreno y como las arcillas presentan materiales más duros (y díficiles de erosionar) y otros más blandos, se originan formas de torreones o pirámides, en cuyo vértice suele encontrarse un fragmento de mayor tamaño:



A estos torreones se les conoce como chimeneas de hadas, un nombre bien elegido porque el paisaje parece sacado de un cuento:


Una vez recuperadas las fuerzas, realizamos el regreso por el mismo camino. La bajada me resultó mucho más facil que la subida (hay gente que dice que le cuestan más las bajadas, pero no es mi caso), lo único que sufren un poco las rodillas en la zona de la fuerte pendiente. En volver al mismo punto donde dejamos el coche tardamos 50 minutos.
Consejos a tener en cuenta:
- Madruga un poco, si llegas en fin de semana o festivo a partir de las 11:00 vas a tener problemas para aparcar, es una zona muy popular de escalada y de la que parten muchas rutas de senderismo. Nosotros tuvimos que aparcar en el arcén, en la carretera que va hacia la presa, habiendo llegado a las 11:00.
- Evita ir en verano, o si no, hacerlo a primera hora del día o última de la tarde. No hay ni una sombra, y te podrías marear o desmayar del esfuerzo de la subida.
- Evita ir si hay pronóstico de lluvia o ha llovido recientemente. El terreno es arcilloso y no me quiero imaginar como puede ser, subir con barro o lloviendo.
- Una gorra no viene mal. A mí siempre se me olvida. Nosotros fuimos en primavera, un día muy despejado pero no muy caluroso (daban unos 12º), pero hice la subida en manga corta y el sol atiza que no veas.
- Que no se te olvide el agua y algo de comer, para recuperar fuerzas mientras disfrutas de esta impresionante belleza natural.
- Mucho cuidado de acercase al precipicio, especialmente si vas con niños, como fue mi caso. Una caída es fatal y no hay ningún tipo de barandilla. Las fotos van a quedar igual de bien a unos cuantos metros del borde. Yo no la solté de la mano en ningún momento y para comer la tuve entre mis piernas todo el rato.